A sus 56 años Mario del Tránsito Cocomarola ya era un músico consagrado y con una larga trayectoria. Fue el compositor de varios de los más grandes clásicos del chamamé, esa música que eligió interpretar desde niño en su natal San Cosme, destacándose tempranamente.
Como parte de una generación de grandes músicos, logró que la música regional traspasara los límites y se consolidara en todo el país. “Kilómetro 11”, “Puente Pexoa”, “Las tres Marías”, son sólo algunas de las piezas clásicas de su repertorio.
Sin embargo el destino le tenía preparado una mala jugada al “Taita” del chamamé como se lo conocía. Hacia septiembre de 1974 su salud estaba lejos de ser óptima, lo habían operado de la vesícula, situación que se agravó con una hemorragia estomacal.
En la mañana del miércoles 18 de septiembre ingresó en un sanatorio de la ciudad de Corrientes para ser operado, pero ante la gravedad de su cuadro decidieron trasladarlo a Buenos Aires. Un avión, facilitado por el Ministerio de Bienestar Social de la Nación, llegó al Cambá Punta. Casi sobre la noche llegó al porteño Hospital Italiano.
Sin embargo los médicos de Buenos Aires tampoco pudieron hacer mucho por salvarle la vida a Cocomarola y el 19 de septiembre a la 1:30 se constató su fallecimiento; Corrientes perdía así a uno de sus más grandes y destacados músicos.
A través de inolvidables temas enriqueció sustancialmente el repertorio auténtico de América, y fundamentalmente, a uno de sus artistas cuya profesión de fe proyectiva de las verdaderas expresiones del alma de su tierra consolidaron su personalidad sencilla y amplia, corno que se constituyó en amigo y maestro de varias generaciones de cultores de la música tradicional.
Ante la situación el gobernador de Corrientes, Julio Romero, decretó el duelo. Otro importante reconocimiento fue el de la Asociación de Músicos de Corrientes, que solicitaron a todos los intérpretes suspender sus actuaciones hasta que “el taita” sea sepultado.
El sábado 21 de septiembre y con su propia música sonando fue inhumado Mario del Tránsito Cocomarola.
Tiempo después, a través de la ley 3278 del poder Ejecutivo se instituyó que el 19 de septiembre sea “El Día del Chamamé”. En tanto que en diciembre de 2009, a través de la Ley Nacional 26.558 se creó el día nacional del Chamamé.
RAÍCES GUARANÍTICAS
El chamamé es la música más popular del litoral argentino, es una danza que trasciende la música y se convierte en una expresión personal y colectiva. Desde lo más profundo, nace el “sapucay”, un grito clásico en el chamamé que expresa la alegría de compartir en comunidad. Este particular género se podría definir como un ritmo originalmente indígena (guaraní), perfeccionado con el tiempo y las distintas influencias que tuvo (jesuita y española, por ejemplo), entre las que se destaca la alemana (el acordeón, bandoneón y un poco en su compás).
LOS REFERENTES DEL GÉNERO
No se puede negar que el género nació en Corrientes, cruzó el puente y se expandió no solo a nuestro suelo, sino a todo el territorio nacional. Tampoco se puede dejar de recordar a los que hicieron historia, los que entre 1940 y 1970 fueron los precursores de la expansión del chamamé en nuestra provincia, conjuntos todos de gran jerarquía, que pasearon su arte y enamoraron con su talento, como Verón-Palacios, Tránsito Cocomarola, Ernesto Montiel, Los Hermanos Barrios, Crescencio Lezcano, Trío de Oro, Coqui Marola, Pérez Peralta, Úbeda Chávez, Marcos Brígido González, Marcos Bassi, Paquito Aranda, Los Hermanos Cardozo, Juancito Pedroso, Avelino Flores y Bagual Fuentes (con su Embajada de Cultura de la Provincia), por mencionar sólo a algunos de los que contratados para festivales y celebraciones por nuestros primeros pobladores actuaron incansablemente por todo el interior.
Un poco más hacia la contemporaneidad, y a nivel regional, se debe mencionar por su impronta a Los de Imaguaré, Mario Bofill, Antonio Tarragó Ros, Raúl Barboza, Ramona Galarza, Salvador Miqueri; pasando por Zitto Segovia, Las Hermanas Vera, Rudi y Nini Flores, Pocho Roch. Y en la actualidad a quienes llevan adelante la difusión, inspirados y contagiando su amor al género, Los Alonsitos, Coqui Ortiz, Herencia Chamamé, Los Chaqueñísimos Cardozo, Chango Spasiuk, Guaynas Porá, Lucas Monzón.
Y estos son sólo algunos de una larga lista de grandes nombres. Cabe destacar que muchos de los actuales grupos son hijos de chamameceros de renombre, jóvenes que supieron abrazar y hacer propia la misión de continuar con el legado. Otros simplemente se enamoraron del estilo.
CRISTALDO Y PÉREZ, LOS REFERENTES CHAQUEÑOS
“Yo no soy ni negro, ni morocho, soy color América”, solía decir Cristaldo, este singular personaje nacido en Puerto Tirol y fallecido en Buenos Aires a los 76 años. Escribió un solo libro de poemas con el sugestivo título de “Razachaco”, una palabra inventada por él, como tantas otras, para explicar en verso esta singularidad de los chaqueños, una mezcla insólita entre aborígenes, europeos y criollos.
Cristaldo fue un gran inventor de palabras ya que también fue autor de las palabras “chaqueñero” y “chacorrientes”.
En su homenaje, por iniciativa de la diputada provincial Marilyn Cristófani, se instituyó al día 30 de octubre, fecha de su fallecimiento, como “Día de la poesía en el Chaco”.
Heraclio Pérez fue poeta, periodista y escritor. Nació el 2 de marzo de 1904 en San Luis del Palmar, Corrientes. En 1906 se radicó en Puerto Tirol.
Junto a Marcos Herminio Ramírez conformó una dupla autoral de excepción que dio vida a obras como “Km 519”, “Bajada Vieja”, “Barranqueras” y las inmortales “Puerto Tirol” y “Carrero Cachapecero”. Autor de más de 200 temas musicales, falleció en Buenos Aires el 17 de mayo de 2002.
Fuente: D. Norte
Y porque no nombrar algo de Presidencia Roque Sáenz Peña Chaco, como Los Sena, gracias
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